sábado, 18 de julio de 2015

REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

Zonas exclusivas para boliches en Montevideo

Hace algunos años, una encuesta decía que la ciudad de Montevideo era una de las preferidas de toda Sudamérica para vivir en ella. Los parques, esos espacios verdes con un aroma muy especial que ha desaparecido del resto de las ciudades, la hospitalidad de su gente, el ambiente estudiantil, el alto nivel de educación y respeto de todos sus habitantes, eran algunos de los motivos que hacían ver con muy buenos ojos la capital de la República Oriental del Uruguay. Lamentablemente la era de la violencia acústica, que se ha expandido por todo el continente para descontrolar a los jóvenes, quebrar valores, destruir familias, e incentivar el consumo y las adicciones, ha dañado la imagen
de esta metrópoli y comenzó a hacer estragos en las relaciones sociales.
El desarrollo anárquico de los equipos de audio que han multiplicado su potencia sin límites y la promoción mediática de géneros musicales basados en las frecuencias bajas, que producen alteraciones psíquicas, han hecho crecer las denuncias y la indignación lógica de vecinos que no están dispuestos a tolerar semejante nivel de agresión.

Locales bailables
La inacción del Estado, que ha permitido esta situación y autoriza que los locales bailables pululen por distintos puntos de la ciudad, no acusticen debidamente sus instalaciones y sus concurrentes hagan uso y abuso del espacio público, ha agravado el conflicto y está en el centro del debate.
Los barrios más afectados son Buceo, Pocitos, Punta Carretas y la zona céntrica.
La realidad es que la música, vibraciones, gritos, golpes y saltos son incompatibles con el descanso; las mediciones de los inspectores violan el derecho de propiedad, efectuándose en el dormitorio del denunciante y no en el exterior de cualquier predio vecino como ocurre en Argentina y otros países; no se utiliza el decibel “C” ni el Analizador del Espectro para medir la frecuencia (causante de la molestia); y solo se controla la intensidad.

Zonas exclusivas
Esta situación ha llevado a plantear la necesidad de establecer zonas exclusivas en que no vivan vecinos, para ubicar todos los establecimientos de diversión nocturna.
La idea cuenta con el aval del prosecretario de la Intendencia Jorge Rodríguez y entre los posibles lugares se menciona el Parque Rodó y el faro de Punta Carretas.
La Defensoría de los Vecinos ha propuesto utilizar el mecanismo de audiencia pública antes de conceder la habilitación a este tipo de emprendimientos para que el vecino pueda expresarse, tenga voz y voto.

El tiempo apremia
Lo cierto es que es imposible conciliar la contaminación sonora y la cohesión social, no solo van por caminos diferentes sino que se oponen entre sí y si los gobernantes pretenden reconstituir el tejido social, restaurar la calidad de vida de la población y recuperar la mística de la ciudad, deben tomar una decisión y lo más pronto posible.

Publicado por diario El Observador. Disponible en sitio web:

Publicado por diario El Observador. Disponible en sitio web:

Publicado por diario La República de Montevideo. Disponible en sitio web:

Publicado por Defensoría del Vecino de Montevideo. Disponible en sitio web:

Publicado por periódico digital La Conquista del Silencio. Disponible en sitio web:

 

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