miércoles, 27 de agosto de 2014

SALTA

Invadir la propiedad de un vecino con ruidos 
superiores a los 35 decibeles sale 25 mil pesos

La Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Salta, con lsa firmas de Marcelo Domínguez y Nelda Valdez revocó una sentencia de primera instancia y condenó al dueño de una carpintería a que indemnice a su vecino con 25 mil pesos más intereses por el daño moral que le produjo los ruidos molestos que generaba una sierra industrial de su taller.
La causa se inició en la localidad de Cerrillos y como consecuencia de la contaminación acústica un vecino debió mudarse y vender la casa que estaba ubicada frente a la carpintería, cuyo propietario adquirió en 2002 una sierra industrial que al funcionar sin la debida acustización ocasionó ruidos excesivamente perturbadores.
En primera instancia el reclamo realizado por el vecino que sufría la agresión sonora fue rechazada aunque luego de la apelación presentada por el hombre la causa llegó a la sala III de la Càmara Civil y Comercial de Salta. 
Los jueces revocaron la sentencia argumentando que “las molestias no deben exceder la normal tolerancia”
El vecino denunciante toleró durante muchos años molestias que no debieran haber soportado y ello le significó un perjuicio indemnizable. “El daño está representado por no haber podido disfrutar enteramente de su derecho de dominio tal como tenía derecho a hacerlo”, dice la sentencia. En otras palabras, el ruido proveniente del exterior afectó su derecho de propiedad.
Asimismo, los jueces tuvieron por válida la pericia producida para medir el nivel de ruido en el inmueble. La ordenanza 70/02 de Cerrillos establece que la producción de ruidos debe ser mantenida dentro de los límites que exigen la convivencia ciudadana y el respeto a los demás por lo que a excepción del tránsito y las obras de interés público, no debe invadir el interior de una vivienda con más de 35 decibeles.
“Es obvio que el demandado desplegó con su actividad industrial un nivel de ruidos superior al permitido y que ese hecho es el generador de la responsabilidad que se le imputa”, dicen los magistrados.
“De acuerdo con tales parámetros y los valores de sonorización verificados en la vivienda del actor, ocurre que la familia afectada sufra dificultades que vuelvan extremadamente difícil la comunicación verbal, como así también probables interrupciones del sueño, malestares diurnos moderados y fuertes y pérdida de oído a largo y corto plazo”, consignaron los jueces citando el documento “Guidelines for community noise” de la Organización Mundial de la Salud.
Por todo esto los jueces revocaron la sentencia de primera instancia y “atento a que el actor ya no los sufre”, porque debiò mudarse, pero “sí la indemnización en los términos del artículo 2.618 del Código Civil, por haber excedido el límite de la normal tolerancia”.
El artículo 2618 del Código Civil dice que "las molestias que ocasionen el humo, calor, olores, luminosidad, ruidos, vibraciones o daños similares por el ejercicio de actividades en inmuebles vecinos, no deben exceder la normal tolerancia teniendo en cuenta las condiciones del lugar y aunque mediare autorización administrativa para aquellas. Según las circunstancias del caso, los jueces pueden disponer la indemnización de los daños o la cesación de tales molestias.

Publicado por diario Judicial. Disponible en sitio web: 

Publicado por diario El Tribuno de Salta. Disponible en sitio web: 

Publicado por Abel Cornejo.com Disponible en sitio web:

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