domingo, 7 de julio de 2013

CORRIENTES

Comenzaron los hechos de sangre por ruidos molestos

La falta de aplicación del protocolo y el resto de las ordenanzas vigentes por parte de la Municipalidad ha comenzado a generar enfrentamientos entre vecinos que en la madrugada del último viernes terminó con el apuñalamiento de un joven de 17 años en el barrio Laguna Seca.
Ante la inacción del Estado, la víctima fue a pedirle al agresor acústico que bajara el volumen de la música porque estaba muy fuerte y recibió como respuesta un corte en el cuello producido con arma blanca que obligó su internación en el Hospital Vidal.
Luego del ataque, el malviviente se refugió en su vivienda y la Policía tampoco cumplió con su misión de detenerlo ya que solo realizó actuaciones sumariales por entender que el agresor estaba dentro de su casa.
El episodio si bien es novedoso no sorprende ya que el director del Gabinete de Investigaciones Antropológicas de Corrientes, Humberto Miceli, lo había anticipado a este medio en la edición del miércoles 31 de agosto del 2011, cuando advirtió que si no se tomaban medidas inmediatas para hacer cesar el ruido en el mismo momento en que se producía, esta problemática iba a terminar en situaciones de violencia entre los habitantes de la ciudad.
“La falta de autoridad gubernamental para impedir los ruidos molestos inició un violento proceso de fragmentación social en Corrientes que necesita la urgente conformación de un gabinete interdisciplinario y un plan de educación acústica para evitar que los vecinos comiencen a agredirse físicamente”, había alertado Miceli.
Lamentablemente el profesional no fue valorado por las autoridades del municipio capitalino que siempre se negaron a conformar la Oficina de Control de Ruidos y Vibraciones y a pesar de haber firmado el protocolo de actuación contra rudos molestos en la Defensoría del Pueblo nunca lo aplicaron.
Para Jorge Echeverz, coordinador general de la Asociación Unidos por el Silencio, el principal problema es que el municipio no escucha a los damnificados, por lo tanto no entiende la verdadera dimensión del problema y las soluciones que propone no se adecuan a las necesidades de los vecinos.
“Demoran un promedio de tres horas para llegar a los domicilios y cuando lo hacen, en lugar de sancionar y hacer la denuncia penal para posibilitar la intervención del Poder Judicial y terminar con el problema, tratan de hacer una mediación entre el agresor y el agredido que nunca se cumple ni conforma a ninguna de las partes, por eso llegamos a esta situación” puntualizó el dirigente.
Por tal motivo, responsabilizó al intendente por los futuros enfrentamientos y recordó que con este procedimiento la actual gestión ya ha logrado que Corrientes ostente el triste récord de tener cuatro personas fallecidas (dos en el Arazaty, una en el barrio Progreso y otro en la Olla) por violencia acústica.

Publicado por diario digital Momarandu.com Disponible en sitio web:

Publicado por diario El Litoral de Corrientes. Disponible en sitio web:

Publicado por Corrientes Hoy. Disponible en sitio web:

Publicado por diario El Libertador de Corrientes. Disponible en sitio web:

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